Santo Domingo.- En medio de la inestabilidad que afecta a Haití, 316 partidos políticos buscan competir en un proceso electoral que fue aplazado esta semana para el 18 de julio de 2027. El país sigue sin poder ni liderazgo político tras el magnicidio de su presidente hace cinco años.
Según analistas haitianos, se trata de una situación sin precedentes en la historia electoral reciente del país y refleja el interés de la clase política por regresar a las urnas.
Las organizaciones fueron aprobadas por el Consejo Electoral Provincial (CEP) en un país de 11 millones de habitantes que no celebra elecciones desde 2016, en un contexto marcado por la violencia de las pandillas criminales.
El sistema electoral haitiano se basa en el Registro Electoral General, elaborado con los datos que suministra la Oficina Nacional de Identificación (ONI).
La postergación de los comicios coincidió con el envío de más de 2,000 soldados salvadoreños a territorio haitiano, con el propósito de arrebatar el control a las bandas armadas y colaborar en la búsqueda de cuatro militares salvadoreños desaparecidos el pasado 18 de octubre.
El último presidente electo de Haití fue Jovenel Moïse, elegido en 2016 y asesinado en su residencia en 2021. Desde entonces, el dominio del crimen organizado ha impedido la logística de una jornada electoral.
De acuerdo con un informe de la ONU, de los 316 partidos inscritos, 228 se agruparon en 17 coaliciones, mientras que 88 permanecieron sin afiliación, para un total de 105 entidades políticas participantes.
A esto se suma la complejidad de administrar un alto número de aspirantes a la presidencia, con 18 figuras del ámbito político y empresarial: Daniest Adrien, Gary Bodeu, Deus Deronneth, Gandhy Dorfeuille, Moïse Durocher, Joanas Gué, Ricardo Jean-Pierre y Wilson Jeudy.
También figuran el exprimer ministro Claude Joseph, Maxo Joseph, Wilner Joseph, el expresidente Michel Martelly; Munir Joseph Mourra, Jean Ernest Muscadin, Jocelerme Privert, Jean-Marie Junior Salomón, René St. Fort y Philippe Gérard Jerry Tardieu.
Fraude
Para complicar aún más la situación electoral de Haití, esta semana el CEP expuso la magnitud de una nueva crisis organizativa al revelar un padrón electoral alarmantemente reducido y más de 27 millones de intentos de registro fraudulento por parte de las organizaciones políticas.
Para que una agrupación política pueda presentar candidatos en Haití, el decreto electoral exige inscribir a 30.000 miembros verificados, y solo 36 han logrado cumplir con el requisito.
Se detectaron cerca de 16 millones de datos incompatibles, entre ellos nombres que no coinciden con el número de identidad, inconsistencias de género y registros distorsionados.
Además, varias organizaciones inventaron 5,8 millones de identidades falsas para inflar sus listas. A esto se suman otros 5,3 millones de militantes duplicados, correspondientes a ciudadanos registrados en repetidas ocasiones por distintas agrupaciones.





