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sábado, 7 de noviembre de 2026

MESCyT descarta fusión con Educación y plantea un sistema articulado

Foto del avatarPor El Mocano 6 min de lectura

SANTO DOMINGO. – El Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) también descartó la fusión con el Ministerio de Educación (Minerd) y afirmó que la propuesta en preparación para transformar el sistema educativo dominicano apuesta por la articulación de sus distintos componentes, preservando la autonomía y los ámbitos de actuación de cada uno.

El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, explicó que el decreto 309-26 dejó atrás el enfoque de fusión institucional y abrió paso a la construcción de un Sistema Educativo Nacional Integral, articulado desde la educación preuniversitaria hasta la superior, la formación técnico-profesional y la ciencia y la tecnología.

“Lo que se propone es la articulación de los cuatro subsistemas de educación: el preuniversitario, el superior, el de formación técnico-profesional y el de ciencia y tecnología. El modelo que se plantea es un nuevo sistema educativo que une, a través del currículo, toda la educación desde el nivel preprimario hasta el universitario”, afirmó Santos Badía.

Al referirse a las posiciones expresadas por la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD (FAPROUASD), el ministro señaló que el anteproyecto será remitido a ambos gremios en los próximos días para su conocimiento.

“La declaración de la ADP y FAPROUASD se fundamenta en el título de una publicación periodística y no en el contenido de la ley. Les pedimos a ambos gremios que esperen el documento que les será entregado para su conocimiento y que sus consideraciones se enfoquen en esos contenidos que, al igual que sus planteamientos, no tienen como fundamento la fusión”, manifestó.

Santos Badía destacó que las posiciones expresadas en el debate y el planteamiento que sustenta el anteproyecto coinciden en un punto esencial: el descarte de la fusión.

El titular del MESCyT recordó que el Decreto 309-26 derogó la disposición que había creado la comisión especial encargada de coordinar los procesos administrativos y legales relativos a la fusión del Ministerio de Educación (Minerd) y el MESCyT, estableciendo un nuevo marco para avanzar hacia una transformación integral del sistema educativo.

Santos Badía explicó que el anteproyecto de ley plantea la creación de un nuevo sistema educativo articulado en su gobernanza y conformado por cuatro subsistemas: educación preuniversitaria, educación superior, formación técnico-profesional y ciencia y tecnología, cada uno con autonomía y presupuesto.

“El modelo que estamos proponiendo es un nuevo sistema educativo que articula, a través del currículo, toda la educación, desde el nivel inicial hasta el universitario. Los cuatro subsistemas tendrán sus ámbitos de actuación, pero estarán conectados bajo una misma visión de desarrollo educativo”, explicó.

La propuesta procura superar la fragmentación entre los distintos niveles y modalidades de enseñanza mediante una trayectoria educativa coherente, capaz de acompañar a las personas desde sus primeros años de vida hasta la formación universitaria y a lo largo de las distintas etapas de su desarrollo.

El ministro indicó que el nuevo modelo concibe la educación como un proceso continuo, en el que los niños serán acogidos desde los 45 días de nacidos e iniciarán un recorrido educativo que los acompañará a lo largo de la vida.

“El currículo comienza con la lectoescritura y las asignaturas básicas desde las edades más tempranas y continúa de manera articulada a través de los diferentes niveles. Estamos hablando de acompañar a las personas en un recorrido educativo concebido bajo el principio de una educación a lo largo de toda la vida”, señaló.

Santos Badía afirmó que esa continuidad permitirá establecer una mayor conexión entre los aprendizajes adquiridos en cada etapa y las competencias requeridas en los niveles siguientes, evitando rupturas entre la educación inicial, primaria, secundaria, técnico-profesional y superior.

El funcionario sostuvo que la transformación debe responder también a la distancia existente entre el modelo tradicional de enseñanza y las nuevas realidades sociales, productivas y tecnológicas.

“Tenemos una escuela concebida en el siglo XIX, profesores formados con herramientas del siglo XX y estudiantes que ya habitan el siglo XXI. Si no cerramos esa distancia, ninguna inversión será suficiente para garantizar una enseñanza de calidad”, afirmó.

Santos Badía consideró que el desafío educativo dominicano no puede reducirse únicamente a la cantidad de recursos destinados al sector. Recordó que el país ha realizado importantes inversiones en aulas, libros, alimentación, transporte escolar y ampliación de oportunidades educativas, pero sostuvo que el resultado final debe medirse por la calidad de los aprendizajes.

“El verdadero examen comienza después: ¿leen nuestros niños con comprensión?, ¿razonan?, ¿pueden transformar lo aprendido en soluciones para su entorno? No quiero que nos recuerden por cuánto gastamos, sino por lo que una generación fue capaz de aprender y construir”, manifestó.

Al abordar el impacto de la inteligencia artificial, la automatización y la cuarta revolución industrial, Santos Badía advirtió que modernizar la educación no significa únicamente incorporar tecnología en las aulas.

“Una escuela inteligente enseña primero a leer, escribir, pensar críticamente y convivir; después aprovecha la tecnología para multiplicar esas capacidades. Sin buenos docentes y contenidos rigurosos, el dispositivo más moderno es apenas un objeto luminoso”, expresó.

En ese sentido, planteó la necesidad de dignificar al maestro, fortalecer la dirección escolar, prestigiar la formación técnico-profesional y conectar más estrechamente a las universidades con la investigación, la producción, la innovación y las necesidades de desarrollo del país.

Asimismo, destacó la importancia de orientar las becas hacia la ciencia, la tecnología y otras áreas estratégicas, al tiempo que se generan oportunidades para que el talento formado pueda aplicar sus conocimientos en la República Dominicana.

“Educar para el futuro y no crear las condiciones para ejercer lo aprendido sería otra forma de desperdicio”, afirmó.

Finalmente, Santos Badía reiteró que el estudiante debe permanecer en el centro de la transformación y que la construcción del nuevo sistema requiere la participación de docentes, familias, universidades, sectores productivos y demás actores vinculados con la educación.

“El siglo XXI ya entró en nuestras casas; ha llegado la hora de abrirle también las puertas de la escuela”, concluyó.

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