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sábado, 31 de octubre de 2026

Haití fija nuevas fechas electorales mientras persiste la violencia de pandillas

Foto del avatarPor El Mocano 5 min de lectura

El gobierno de Haití informó nuevas fechas para las elecciones mientras continúan los enfrentamientos entre pandillas y fuerzas de seguridad haitianas, que ahora cuentan con el apoyo de la reciente llegada de más de 2.000 efectivos de El Salvador.

El Consejo Electoral Provisional anunció la tarde del miércoles que la primera vuelta de los comicios generales se realizará el 18 de julio próximo y la segunda el 4 de octubre.

Haití no celebra elecciones desde hace más de una década, por lo que hoy está bajo el mando de un primer ministro no electo. La presidencia permanece vacante desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021.

El organismo electoral señaló que espera divulgar a mediados de enero la lista final de candidatos, incluidos los aspirantes a la presidencia y al Senado. También indicó que el registro de votantes cerrará el 20 de mayo.

Entre los nombres que figuran en la contienda presidencial están los expresidentes Michel Martelly, Claude Joseph y Jocelerme Privert, así como el ex presidente de la Cámara de Diputados Gary Bodeau y el fiscal Jean Ernest Muscadin. Martelly y Bodeau han sido sancionados por Estados Unidos por acusaciones de corrupción, mientras que Muscadin ha enfrentado señalamientos de ejecuciones sumarias de presuntos delincuentes.

Para la alcaldía de Puerto Príncipe también se postula Samuel Joisil, líder de la brigada civil de Canape-Vert, cuyos miembros integran grupos de autodefensa conocidos por repeler a pandillas que intentan tomar el control de la comunidad.

Inicialmente, la primera vuelta estaba prevista para el 13 de diciembre, pero fue aplazada por la violencia en Puerto Príncipe y en la región central del país. Cuatro técnicos de aviación de El Salvador, que trabajaban con una fuerza de supresión de pandillas, desaparecieron tras un ataque ocurrido el pasado 18 de octubre.

Como respuesta, el presidente salvadoreño Nayib Bukele envió a más de 2.000 efectivos a la nación caribeña para ayudar a rescatar a los cuatro técnicos, quienes, según el gobierno haitiano, fueron secuestrados.

Aumenta el escrutinio sobre las tropas salvadoreñas en Haití

El Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador informó el miércoles en un comunicado que Bukele y el primer ministro haitiano Alix Didier Fils-Aimé hablaron para tratar detalles de la operación destinada a rescatar a los técnicos.

El gobierno de Haití sostuvo, por su parte, que ambos mandatarios están reforzando la cooperación dentro del marco de la fuerza de supresión de pandillas, que cuenta con el respaldo de Naciones Unidas.

Expertos han cuestionado cuál es exactamente el papel de las tropas salvadoreñas en Haití.

Romain Le Cour, jefe del Observatorio de Haití en Global Initiative Against Transnational Organized Crime, afirmó que las reglas de enfrentamiento, la cadena de mando, los objetivos y la duración de ese despliegue “siguen siendo poco claros”. También puso en duda qué tipo de coordinación podrían tener con la fuerza de supresión de pandillas, la policía haitiana y Vectus Global, la empresa de seguridad privada fundada por el ex SEAL de la Marina de Estados Unidos y fundador de Blackwater, Erik Prince.

“¿Estamos presenciando otro modelo de despliegue, paralelo al marco multilateral? El papel de Estados Unidos, que apoyó y facilitó este despliegue, también merece escrutinio”, manifestó.

Agregó que el número de efectivos salvadoreños en Haití superará al del personal de la fuerza de supresión de pandillas, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de ese contingente respaldado por la ONU.

“¿Qué significa eso para su autoridad, su coherencia y su futuro?”.

Además, señaló: “la pregunta más básica sigue sin respuesta: ¿por qué había técnicos salvadoreños en un vecindario controlado por pandillas en primer lugar?”.

Bukele publicó el jueves en la red social X que “casi hemos terminado de desplegar» fuerzas y equipo en Haití, y que lo único que quiere es traer de regreso a los cuatro técnicos de aviación desaparecidos.

“Esto no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión al país de Haití”, añadió. “No somos una gran potencia. No tenemos ningún interés ni en venir a dominar al pueblo haitiano, ni en poner las manos sobre las riquezas de Haití”.

Crece la indignación por muertes y lesiones de civiles

Le Cour y otros también expresaron preocupación por la seguridad de los civiles atrapados entre los disparos de las pandillas y las fuerzas internacionales.

Médicos Sin Fronteras emitió el miércoles un comunicado en el que pidió a “las autoridades y a todas las partes involucradas a proteger a los civiles y garantizar el acceso a los centros de salud para todos los heridos y enfermos, sin distinción”.

La organización informó que entre el 18 y el 26 de octubre atendió a 30 pacientes heridos por disparos o explosiones de drones, y que algunos tardaron varias horas en llegar a los hospitales de Médicos Sin Fronteras.

“Las carreteras y los puentes están bloqueados, y cualquier desplazamiento es sumamente arriesgado”, declaró Davina Hayles, jefa de misión de Médicos Sin Fronteras en Haití. “En una capital donde el sistema de salud ha colapsado y muchos centros están cerrados, es esencial garantizar que haya acceso a centros de salud en funcionamiento como los nuestros”.

Más de 5.700 personas han muerto o resultado heridas en Haití desde enero hasta mediados de septiembre, según la ONU. Entre los fallecidos recientes figuran dos haitianos que trabajaban para el Consejo Noruego para los Refugiados.

El consejo dijo en un comunicado: “Hacemos un llamado a todas las partes involucradas, incluidas las autoridades haitianas así como a la comunidad internacional, a hacer todo lo que esté a su alcance para proteger a los civiles, respetar el derecho internacional y evitar más violencia”. Añadió: “Ni la sociedad haitiana ni el mundo exterior pueden tolerar que civiles, incluidos trabajadores humanitarios, sean asesinados con impunidad”.

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