Santo Domingo, RD.-. La República Dominicana fue sede esta semana de un paso clave en materia de seguridad regional, al recibir a ministros de Defensa y responsables de Seguridad Pública de 19 naciones del hemisferio occidental, que aprobaron poner en marcha la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C).
La reunión se celebró los días 26 y 27 de octubre de 2026, con el auspicio del gobierno dominicano y el respaldo del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM). En ese encuentro, los participantes convirtieron en estructuras concretas los compromisos políticos asumidos meses atrás al aprobar un plan de campaña militar común y un mecanismo de gobernanza para coordinar operaciones y el intercambio de información entre los países miembros.
Un enfoque integral contra el crimen organizado
La A3C fue lanzada originalmente en marzo de 2026 en la sede del SOUTHCOM en Miami y desde entonces pasó de ser una alianza declarativa a una estructura operativa. El nuevo enfoque no se limita a la incautación de drogas o a la captura de líderes, sino que busca golpear todo el ecosistema que sostiene a estas organizaciones, incluidas sus redes financieras clandestinas, rutas logísticas, mecanismos de corrupción y estructuras de apoyo.
Los países también acordaron reforzar la protección de fronteras, infraestructuras críticas y rutas estratégicas de tránsito de narcóticos, especialmente en el Caribe, Centroamérica y corredores clave de Sudamérica.
Tecnología y vigilancia: la próxima etapa
En paralelo, el SOUTHCOM avanza en una transformación tecnológica que acompañará las operaciones de la coalición. Bajo el nuevo comando de guerra autónoma (SAWC), se integrarán sistemas no tripulados —marítimos, aéreos y submarinos— capaces de operar de forma persistente en zonas remotas, monitorear rutas fluviales y detectar actividades ilícitas. Embarcaciones no tripuladas ya operan en el área del Canal de Panamá apoyando las labores de seguridad local.
El comandante del SOUTHCOM, general Francis Donovan, afirmó que estos sistemas ya no están destinados solo a pruebas, sino que participarán activamente en operaciones reales contra las amenazas transnacionales que afectan la seguridad del hemisferio.




