La obra infantil “Un pedacito de Luna”, del Teatro Cucara Mácara, cerró el domingo el IX Festival Nacional de Teatro (FENATE 2026).
La clausura tuvo lugar en la sala Manuel Rueda de las Escuelas de Bellas Artes y contó con la asistencia del ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo; el viceministro de Creatividad y Formación Artística, Amaury Sánchez, y el director del Sistema Nacional de Festivales de Teatro, Rícharson Díaz.
Con el lema “El teatro llega a ti”, el festival presentó 31 espectáculos y 71 funciones entre el 22 de octubre y el primero de noviembre. En total participaron 32 compañías y 247 artistas.
La programación reunió montajes de distintos formatos y géneros, además de una selección de teatro breve.
Las presentaciones se llevaron a 19 espacios de representación y alcanzaron sectores de Santo Domingo Este, Los Alcarrizos, Sabana Perdida, San Luis y Boca Chica, así como centros educativos del Distrito Nacional. También llegó a las provincias de Santiago, Puerto Plata y Espaillat.
En el plano formativo, se impartieron siete talleres que beneficiaron a 112 niños y jóvenes. A eso se sumaron cinco paneles en los que participaron 75 personas para intercambiar experiencias y reflexionar sobre las artes escénicas.
Entre los aportes de esta edición figura la publicación del libro “El teatro llega a ti”, que recopila nueve obras de teatro infantil dominicano. También se incorporó una plataforma digital para la venta de boletas, que facilitó el acceso a las funciones.
En conjunto, estos resultados reflejan la contribución del festival al desarrollo de las artes escénicas, con mayor acceso a la cultura, oportunidades para los artistas, formación de nuevos públicos, espacios de intercambio para el sector y difusión de la dramaturgia dominicana.
“Un pedacito de Luna”
Basada en la obra original de Jean Helmuth, la puesta ofrece una experiencia titiritesca de gran atractivo visual, acompañada por una sólida interpretación y manipulación de los personajes, desde la Luna y el Pez del estanque hasta la Tortuga, el León, la Jirafa y el Ratón. La propuesta se aparta de la realidad para asumir la metáfora del juego.





