Los estadounidenses Robert E. Hall y Michael Woodford recibieron este lunes el Premio Nobel de Economía 2026 por sus investigaciones sobre cómo reducir las fluctuaciones económicas mediante las políticas de los gobiernos y los bancos centrales.
La Real Academia Sueca de Ciencias reconoció sus contribuciones a los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica, un campo que estudia cómo las decisiones de hogares y empresas influyen en la economía y en los resultados de las políticas públicas.
Los trabajos de ambos economistas ayudaron a construir modelos utilizados para analizar las respuestas ante crisis y cambios repentinos en la actividad económica. Sus investigaciones incorporan las expectativas sobre el futuro para explicar decisiones como cuánto consumir y cómo fijar los precios.
Hall, profesor de la Universidad de Stanford, examinó cómo las expectativas de ingresos condicionan el gasto de los consumidores. Woodford, de la Universidad de Columbia, estudió la relación entre las decisiones empresariales, las expectativas sobre las tasas de interés y la política monetaria.
Los aportes de Woodford también contribuyeron al desarrollo de herramientas de comunicación de los bancos centrales. Entre ellas está la orientación anticipada sobre las tasas de interés, que permite influir en las expectativas mediante anuncios sobre el rumbo previsto de la política monetaria.
Esta herramienta cobró relevancia durante la crisis financiera de 2008, cuando las tasas se aproximaron a cero y los bancos centrales disponían de menos espacio para estimular la economía con nuevos recortes.
Los premiados compartirán en partes iguales 12 millones de coronas suecas, equivalentes a unos 1.2 millones de dólares. Woodford manifestó, tras conocer la decisión, que el reconocimiento lo sorprendió y que era un honor recibirlo.
El premio, cuyo nombre oficial es Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, fue establecido en 1968 por el banco central sueco.





