PUERTO PRÍNCIPE. El cerco militar desplegado sobre la periferia de la capital haitiana ha forzado un movimiento estratégico en las cúpulas criminales de la región. Wilson Joseph, conocido como “Lanmò San Jou” y máximo jefe de la banda armada 400 Mawozo, ha solicitado formalmente a la Organización de las Naciones Unidas una mediación internacional, en un esfuerzo por frenar la ofensiva conjunta tras el arribo de más de dos mil tropas de élite procedentes de El Salvador destinadas a dar con cuatro militares retenidos tras una emboscada en Croix-des-Bouquets.
La solicitud, contenida en una carta atribuida al cabecilla criminal y remitida a António Guterres, expone la intención de abrir un canal de diálogo con las fuerzas internacionales de seguridad. Joseph atribuye la urgencia de su llamado al endurecimiento de la retórica y las advertencias del presidente salvadoreño Nayib Bukele, cuyos batallones peinan los bastiones del grupo armado en un intento por recuperar a sus soldados, lo que según el documento pone en riesgo inminente a las comunidades civiles atrapadas en el fuego cruzado.
No obstante, el organismo multilateral no ha convalidado el pliego petitorio ni contempla abrir canales formales de negociación con estructuras delictivas sancionadas por el propio Consejo de Seguridad de la ONU. Sobre Joseph pesa una orden de captura internacional con recompensa de hasta un millón de dólares ofrecida por Washington, derivado de su responsabilidad directa en secuestros masivos, extorsión territorial y control ilícito de los principales corredores viales que conectan a la capital haitiana con la frontera oriental.
La maniobra comunicacional de los 400 Mawozo coincide con una racha de severas pérdidas operativas sobre el terreno, acentuada por la muerte de una veintena de hombres armados en choques recientes con la Policía Nacional en la zona de Arcahaie. Fuentes de inteligencia en la zona interpretan este reclamo de arbitraje internacional no como una disposición genuina hacia la pacificación, sino como un síntoma evidente del desgaste táctico de las bandas frente a la superioridad logística y de fuego del nuevo despliegue multinacional.





