Durante 2026, uno de los cambios más notorios en las exportaciones dominicanas ha sido el avance de Suiza como destino del oro extraído en el país.
Entre enero y septiembre, esos envíos al mercado helvético totalizaron USD 406 millones, tras un crecimiento cercano al 1,000% frente al mismo período del año anterior.
Ese comportamiento refleja el dinamismo del sector minero dominicano y una redistribución de los mercados hacia los que se dirige uno de los principales productos de exportación del país.
Según cifras de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), publicadas por Acento, Canadá también mostró un aumento importante en las compras de oro dominicano, con una variación interanual de 285.5%. En ese mercado, el oro en bruto representó más del 95% del valor de los productos exportados.
Los datos sugieren una mayor diversificación de los destinos comerciales del mineral, cuyos despachos han cambiado en los últimos trimestres, con parte de los volúmenes orientados hacia Suiza y Canadá.
El oro sostiene el crecimiento exportador
El aumento de las ventas de oro se produjo en un escenario favorable para el comercio exterior dominicano. Entre enero y septiembre de 2026, las exportaciones nacionales crecieron 12.4%, lo que equivale a USD 1,328.1 millones adicionales en comparación con el mismo período de 2025.
El oro y los aparatos para conexiones eléctricas fueron los principales motores de ese resultado. Ambos productos aportaron de manera conjunta USD 924.1 millones al crecimiento de las exportaciones.
Aun con la expansión hacia nuevos destinos, Estados Unidos sigue liderando la lista de compradores de productos dominicanos, al concentrar el 46.9% del valor total exportado.
La minería crece más que la economía
El desempeño exportador también se apoya en la evolución de la actividad minera. En los primeros nueve meses de 2026, el sector acumuló un crecimiento de 5.2%, por encima del 4.6% alcanzado por la economía dominicana en igual período.
El Ministerio de Energía y Minas atribuyó ese comportamiento al aumento de los volúmenes de extracción de oro, plata y materiales destinados a la construcción.
En particular, las exportaciones de oro en bruto sumaron USD 2,392.5 millones entre enero y septiembre, para un aumento interanual de 49.8%.
La minería mantiene así un peso relevante en la generación de divisas y en la atracción de inversiones. De acuerdo con cifras oficiales, la inversión extranjera directa destinada a ese sector alcanzó USD 420.6 millones al cierre del segundo trimestre de 2026.
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, ha resaltado la incidencia de esta actividad en la generación de empleos, la captación de capital extranjero y los ingresos fiscales.
Pueblo Viejo concentra parte clave del negocio aurífero
Buena parte de la producción de oro dominicano está relacionada con la mina Pueblo Viejo, ubicada en la provincia Sánchez Ramírez, a unos 100 kilómetros de Santo Domingo.
La operación está a cargo de Pueblo Viejo Dominicana, sociedad participada en un 60% por Barrick y en un 40% por Newmont.
En 2025, la mina produjo más de 600,000 onzas de oro, volumen equivalente al 11.5% de la producción mundial anual de Barrick, según datos citados por el medio especializado elDinero.
Para 2026, la empresa prevé mantener niveles de producción similares, mientras avanza en un proyecto de expansión cuya conclusión está prevista para 2029.
Un avance económico con preguntas abiertas
El crecimiento de las exportaciones hacia Suiza y Canadá fortalece la posición del oro como uno de los principales activos del comercio exterior dominicano. Sin embargo, el alza de los ingresos por ventas internacionales también plantea interrogantes sobre el aprovechamiento nacional de esa riqueza mineral.
La evolución del sector debe examinarse no solo por el valor de las exportaciones, sino también por su impacto en la recaudación fiscal, el empleo, las comunidades cercanas a las operaciones mineras y la capacidad del país para obtener mayor valor agregado a partir de sus recursos naturales.
El aumento de las exportaciones hacia Suiza confirma el peso creciente del oro dominicano en los mercados internacionales. El reto consiste en que ese dinamismo comercial se traduzca también en mayores beneficios económicos y sociales para República Dominicana.





