Arabia Saudita enfrentó este lunes nuevos ataques con misiles y drones mientras mantenía cerrado el aeropuerto internacional de Riad, tras una ofensiva hutí que dejó al menos 13 muertos y más de 300 heridos el sábado. La escalada golpea infraestructuras esenciales del reino y aumenta la presión sobre el príncipe heredero Mohamed bin Salmán.
Las autoridades sauditas investigan cómo sus defensas antiaéreas fueron superadas durante el ataque al aeropuerto Rey Khalid. De acuerdo con funcionarios regionales consultados por AP, los primeros hallazgos indican que los rebeldes lanzaron drones antes de disparar una combinación de misiles balísticos y de crucero. Los investigadores también buscan determinar por qué los sistemas no advirtieron antes de la llegada de los proyectiles.
El cierre del aeropuerto y las restricciones aéreas afectan a una capital que busca consolidarse como centro internacional de negocios. La seguridad de Riad es decisiva para el programa Visión 2030, con el que Bin Salmán pretende diversificar la economía y reducir su dependencia del petróleo.
Ese proyecto necesita aumentar la inversión extranjera. El reino tiene como objetivo captar 100,000 millones de dólares anuales al finalizar la década, pero en 2025 recibió unos 33,000 millones, según cifras citadas por Reuters. Los ataques añaden incertidumbre para las empresas que consideran instalarse o ampliar sus operaciones en el país.
La ofensiva coincide con una conferencia internacional de energía en Riad. Las autoridades mantuvieron el encuentro, aunque algunos ejecutivos optaron por participar de manera virtual ante las dificultades de seguridad y transporte.
Los hutíes, respaldados por Irán, han intensificado sus ataques contra aeropuertos e instalaciones petroleras sauditas en medio de la escalada regional. Arabia Saudita, por su parte, continúa sus operaciones militares en Yemen.
Emiratos Árabes Unidos pidió reforzar la acción conjunta de los países del Golfo en materia de defensa. Irán ofreció facilitar conversaciones entre los hutíes y el reino saudita, mientras persistían los ataques y las restricciones sobre el tráfico aéreo.





