Saltar al contenido
elmocano.com
miércoles, 4 de noviembre de 2026

México endurece aranceles a productos de países sin tratado para frenar importaciones chinas

Foto del avatarPor El Mocano 4 min de lectura

En enero de este año, México aplicó aranceles a más de mil productos de países con los que no tiene un tratado de libre comercio. Aunque la categoría parece amplia, en la práctica funciona como una forma de frenar las importaciones de China sin mencionarla por su nombre, ya que México mantiene acuerdos de libre comercio con la mayoría de sus socios.

La prensa estadounidense informó que la decisión respondía a una condición de Estados Unidos en la renegociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, la explicación es más compleja: aunque los socios comerciales estaban de acuerdo con la medida, México impuso aranceles a solicitud de su industria y de sus trabajadores. La preocupación era que las exportaciones chinas, impulsadas por su sobrecapacidad instalada, terminaran desindustrializando sectores enteros de México.

Un ejemplo es el sector automotor. China pasó de exportar un millón de autos en 2020 a una proyección de 12 millones en 2026. En contraste, el mercado automotor de toda Europa es de 11 millones. Al mismo tiempo, las ventas nacionales de autos en China cayeron 23 por ciento del primer trimestre de 2025 al primero de 2026. Eso equivale al mercado completo de autos en Japón. En cualquier otro país, una caída de ese tamaño habría provocado el anuncio de cierres de plantas, amenazas de huelga y pronunciamientos políticos con medidas correctivas.

En China, en cambio, no hubo ese efecto. Ninguna empresa anunció cierres ni ningún trabajador perdió su empleo. Con el respaldo de su Gobierno, las armadoras comenzaron a buscar mercados extranjeros para colocar el excedente de vehículos. Así crecieron las exportaciones: ante la falta de mercado interno, optaron por trasladar su capacidad al exterior. El cálculo fue vender por debajo del precio, con subsidios estatales y una moneda artificialmente devaluada, para que fueran otros países los que cerraran plantas y despidieran trabajadores mientras se protegían los empleos en China.

De esa forma, las exportaciones de China llevan a la desindustrialización. Esa es la ecuación que, según ese planteamiento, deben tomar en cuenta todos los países que comercian con China: imponer aranceles para detener las importaciones chinas o permitir que Beijing determine su política industrial y termine debilitando su industria nacional.

La conclusión, añade el texto, fue la que Estados Unidos asumió hace algunos años al imponer aranceles agresivos a las importaciones chinas, y es también el reto que enfrenta hoy la Unión Europea. Alemania pierde 10 mil empleos al mes por las importaciones chinas. Por eso, la Unión Europea fijó como fecha límite la primera quincena de octubre para advertir a China que, si no detiene voluntariamente sus exportaciones, los europeos las frenarán en sus fronteras. Como dice el economista Michael Pettis, todo país necesariamente tendrá una política industrial; la cuestión es si la define el propio país o si la define Beijing. Por eso México impuso aranceles a las importaciones chinas y, en solo un año, pasó de ser el principal destino de exportación de autos chinos a ocupar el cuarto lugar. Eso beneficia a su industria automotriz y también, posiblemente, a la de autopartes, que en muchos casos está en manos de mexicanos. Lo hizo para defender a su industria y a sus trabajadores, como también lo hicieron Brasil y Rusia al imponer aranceles a China. Esta guerra comercial no la inició Estados Unidos, sino China, y no hay país que no esté amenazado por ella.

México impuso aranceles a las importaciones chinas y, en tan solo un año, pasó de ser el principal destino de exportación de autos chinos a ser el cuarto. Esto ayuda a su industria automotriz

Ex Diplomático

Los estudios

Es licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad de Georgetown y tiene una maestría en Políticas Públicas por la Escuela de Gobierno Kennedy de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos.

Áreas de experiencia

Es asesor estratégico de empresas en materia de riesgos, ciberseguridad, disrupciones del mercado, barreras de entrada, relaciones gubernamentales y comunicación en China, Latinoamérica y Europa. Fue embajador en China.

Compartir artículo